Martes, 27 Febrero 2018 18:24

5 mitos sobre las bicicletas eléctricas

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Tertulia familiar

Todas los domingos en la mañana Luis y Marta salen a montar bicicleta con Julia y Leidy, sus hijas. Aunque las jóvenes ya son adultas, empezaron a montar hace poco, cuando compraron una par de bicicletas cómodas y con todos los accesorios necesarios para disfrutar de la ciclovía que cada domingo habilitan en la Avenida Regional.

Luis y Marta ya llevan más de 30 años disfrutando de caminatas y paseos en bici todos los fines de semana. Es su acto de amor, su renovación de votos semanal. Por supuesto, ellos están felices al ver a sus hijas motivadas con el ejercicio y disfrutan de la compañía, pero Luis, que acaba de cumplir 60 años, se agota más rápido y ya no aguanta los recorridos largos que sus hijas, en la plenitud de sus 20 años, le proponen.

“Encontré la solución”, dijo Luis, con ojos de asombro e ingenuidad. “Me voy a comprar una bicicleta eléctrica”, dijo, frente a lo que Julia, la hija mayor, soltó una larga sonrisa y agregó que no, que eso no era una bicicleta, que era una moto. Marta, también con asombro, preguntó si eso existía y Leidy, sin moverse del asiento, dijo que era una buena idea, que eso le ayudaría.

 

Es cuestión de límites.

¿Es una bicicleta eléctrica una moto? ¡No! Y ese es el primer mito que hay que aclarar. Las bicicletas eléctricas necesitan del pedaleo para poder ser activadas. Simple. Si tu intención es hacer ejercicio y quemar grasa y calorías, muy seguramente ese no es el tipo de bici que vas a utilizar, pero si tus intenciones son otras, esta es una excelente opción.

Ante la mala fama de las bicis eléctricas, queremos hablar de 5 mitos alrededor de este medio de transporte:

1. ¡No andan solas!

De lo contrario no serían bicis. Se necesita del pedaleo para generar el impulso y la activación del motor cuya única intención es ayudar a la persona en tramos complicados. O para personas que, como Luis, quieren seguir disfrutando de sus días de deporte pero ya no tienen la capacidad física de antes.

2. A cualquier bici se le puede adecuar un kit eléctrico

¡No! No todos los kits eléctricos se adecuan a las bicicletas y no todos los modelos de bicicletas soportan un kit de estos. Lo recomendable es mirar las opciones en el mercado y adquirir una bici que ya venga con la adecuación eléctrica desde la fábrica .

3. Si eliminas el sistema eléctrico deja de funcionar las marchas de la bicicleta tradicional

Por el contrario, se complementan de manera perfecta, en cualquier terreno. El sistema eléctrico no inhabilita el sistema de cambios, de hecho, el sistema eléctrico, como ya lo hemos dicho, necesita del sistema de platos y cadena de la bicicleta tradicional.

4.La reglamentación no es clara y no protege al ciclista

¡Falso! MinTransporte reguló el uso de ciclomotor, tricimoto y cuadriciclo en la Resolución 160 de 2017, y determinó en qué casos es necesario el SOAT y si es posible transitar por las ciclorutas. La ley comenzó a favorecer a los ciclistas.

5. No hay lugares para recargar la batería

El sistema de voltaje es de 110, el mismo que utilizamos en nuestros hogares. Cualquier toma nos servirá para sacarnos de un apuro o, en última instancia, puedes seguir pedaleando.

 

¿Qué pensará Luis?

Cómo ven, son más los beneficios de las bicis eléctricas, aunque depende del uso que se quiera dar. En ese sentido, ¿qué opinan de la decisión que tomó Luis? ¿Le ayudará para seguir con sus domingos felices en la bici? ¡Cuéntanos!

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