Lunes, 13 Agosto 2018 16:18

Tarea: limpiar la bici

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Antes de salir a rodar no olvides hacer esta check list:

Guantes: Ok

Gafas: Ok

Neumáticos: Ok

Frenos: Ok

Cadena: Ok

Herramientas: Ok

Bidón: Ok

Ropa adecuada: Ok

Bici limpia: No

Cuando programamos una salida a rodar nos preocupamos por muchas cosas importantes, necesarias para tener una buena jornada en el recorrido. A la lista que hicimos al principio podríamos agregarle otros elementos, como medias de comprensión, potenciómetro, zapatillas especiales, etc.

Sin embargo, tan importante como todos esos elementos es la limpieza de la bicicleta. Parece un tema menor, sí, pero la realidad es que la falta de aseo puede ocasionar daños irreparables en nuestros caballitos de dos ruedas. La recomendación es programar el aseo después de cada recorrido y convertirlo en un hábito que mejore tu experiencia como ciclista.

Cuando lavamos la bici de manera regular, encontramos las averías mecánicas a tiempo y de manera preventiva. Además, el barro, una vez se seca, puede solidificarse y generar daños severos en la pintura o el funcionamiento. El proceso es sencillo y sólo se necesita de agua, jabón, balde y cepillo. No se recomienda utilizar agua a presión porque podrían dañarse los bujes o el pedalier.

Algunos consejos simples para realizar el lavado son:

 

  • Comienza siempre con el tren motriz, con la transmisión; esto nos ayudará a aumentar la vida útil de nuestra bicicleta y es la parte que más sufre durante el viaje. Allí podemos verificar también el estado de la cadena y si necesita ser engrasada o lubricada.
  • Dedica tiempo a la cadena. Es el alma de nuestra bicicleta, lo que genera el movimiento. Utiliza un desengrasante biodegradable y un trapo para dejarla en el mejor estado posible para una nueva aventura. Luego del trapo, utiliza un cepillo pequeño que termine de remover cualquier partícula  de mugre.
  • Voltea la bici y ponla boca abajo. Esto facilita limpiar el marco para conservar la pintura, también es conveniente quitar las ruedas y hacer limpieza de manera individual de cada una de las partes, lo que ayudará a conservar la vida útil. Es muy importante limpiar el borde de las ruedas que es allí donde queda la mayor concentración de suciedad.
  • Finalmente, seca el área lavada con un trapo seco y de manera delicada, sin hacer mucha presión. Luego es recomendable dejar la bici al sol para secar esas partes de difícil acceso.

 

“Las bicicletas están hechas de tornillos, poleas, tuercas, pernos y cables que necesitan funcionar con fluidez para que sigas manejando. El óxido, la tierra y la falta de engrase harán que las partes se rocen y machaquen entre ellas, aumentando su desgaste y haciendo que tu bicicleta no funcione bien. Ser proactivo en lo que respecta a la limpieza de tu bicicleta te ayudará a ahorrar mucho tiempo y dinero más adelante”, recomienda el portal especializado es.wikihow.com.


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